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MANIFIESTO DÍA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES - 8 DE MARZO DE 2005
(Si quieres leer la versión en asturiano, pincha aquí)Un año más, ante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, las asociaciones y organizaciones de mujeres convocantes hacemos un balance general de nuestra situación en todos los ámbitos: sociales, culturales, políticos y laborales.
Instamos la puesta en marcha de todas las medidas previstas en la Ley integral contra la violencia de género, con la finalidad de que se erradique de manera urgente este terrorismo que debería avergonzar a una sociedad en la que miles de mujeres son agredidas y asesinadas a diario con premeditación, alevosía y ensañamiento.
Respecto a la custodia compartida, pedimos que se aplique únicamente en aquellos casos en que exista una decisión libremente adoptada por ambos progenitores y siempre que no haya habido situaciones de violencia, protegiendo en todo momento los derechos de las y los menores.
Pedimos el fomento de medidas que faciliten que mujeres de otras culturas que residan en nuestro país puedan acceder a los derechos y beneficios de una convivencia en igualdad.
En relación a la política educativa, aunque la escolarización es obligatoria para niñas y niños, en el curriculum académico sigue siendo evidente la ausencia del papel de las mujeres en la historia, las ciencias sociales o el desarrollo científico, a pesar de nuestras aportaciones al desarrollo de la humanidad. Es necesario avanzar en una política que potencie la educación en los valores de respeto a los derechos humanos, a la diversidad y a la igualdad. Queremos una escuela pública y de calidad, plenamente laica, integradora, mixta, coeducadora, preservada del sometimiento de doctrinas religiosas de cualquier signo, y máxime cuando las jerarquías eclesiásticas promueven, desde todo tipo de tribunas, sus postulados sexistas, sus posiciones retrógradas, misóginas y patriarcales defendiendo, como única vía para el desarrollo de la sociedad, a la familia tradicional en contraposición a otras fórmulas posibles, justificando con ello situaciones de violencia contra las mujeres.
Como el año pasado, seguimos insistiendo en que, en pleno siglo XXI, aún no podemos decidir sobre nuestro cuerpo. Y prueba de ello es que no tenemos derecho al aborto libre y gratuito.
Es necesario ampliar y potenciar las líneas de investigación en género y salud, ya que la investigación en salud, la formación de sus profesionales, el abordaje de la enfermedad y la atención están claramente mediatizados por patrones masculinos. El sistema sanitario debe asumir e incorporar propuestas encaminadas a la prevención, la mejora de la calidad de vida, la desmedicalización de algunos procesos y la participación activa en el mantenimiento y recuperación de la salud.
Por lo que respecta a las mujeres con discapacidad que, no lo olvidemos, mantienen una doble lucha por la igualdad, seguimos demandando apoyo, impulso, promoción y difusión de todo tipo de actuaciones sociales que conlleven acabar con todas las barreras, tanto sociales como arquitectónicas.
Las mujeres seguimos discriminadas en el tema laboral, y la excesiva precariedad en el empleo tiene también una seria repercusión negativa en el acceso a la protección social. Por eso, exigimos igualdad de trato en el empleo entre mujeres y hombres: igualdad de trato en las retribuciones, en el acceso y permanencia en el empleo, en la promoción y ascensos, en la formación y reciclaje.
Denunciamos el acoso laboral sufrido mayoritariamente por mujeres con total impunidad para los acosadores.
Es urgente generar empleo e implementar iniciativas legislativas para avanzar en la conciliación de la vida personal, familiar y laboral.
Consideramos necesario que la futura Ley de Dependencia contemple estas situaciones, ya que, según el Libro Blanco de la Dependencia recientemente publicado, en el 94% de los casos las mujeres son las cuidadoras exclusivas de las hijas e hijos, del hogar y de las personas dependientes.
Además, demandamos la incorporación a nuestra legislación de las directivas comunitarias referidas a estas materias.
Todas éstas son medidas imprescindibles para que millones de mujeres puedan acceder o conservar un puesto de trabajo.
Exigimos por parte de los partidos políticos una modificación de la legislación vigente para estimular y facilitar la participación de las mujeres en los ámbitos de toma de decisiones, en correspondencia con nuestro peso demográfico, para conseguir una democracia paritaria en la confección de listas electorales y en la elección de cargos de responsabilidad pública.
Por último, reiteramos nuestro más rotundo rechazo a la vigente Ley de Asociaciones, que coarta el movimiento asociativo, tan importante para nuestra participación en la sociedad.
No queremos finalizar la concentración sin denunciar la brutalidad con que las fuerzas de seguridad turcas disolvieron a las mujeres que participaban en la manifestación convocada con motivo del 8 de marzo; queremos expresar nuestra solidaridad con todas ellas, ciudadanas, además de un país que está en pleno proceso de integración en la Unión Europea.